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sábado, 26 de septiembre de 2015

Comunidad de Aprendizaje de turismo UPTM Bailadores, Mérida
PROEA - Programa Universitario de Estudios Abiertos
Proyecto Individual para la prosecución Universitaria:
''DESARROLLO ENDÓGENO SUSTENTABLE EN EL ÁREA AGROECOTURÍSTICA CON PLANTAS MEDICINALES Y AROMÁTICAS A TRAVÉS DE UNA RUTA DE PARQUES DE CONTACTO Y RECREATIVOS EN EL EJE DEL MOCOTÍES, SUR OESTE DEL
ESTADO MÉRIDA, VENEZUELA''.
PARTE I
Hoy les traemos un artículo referido al conocimiento herbolario en el mundo y que tiene connotación directa con este proyecto de investigación y estudios universitarios, llevados actualmente en la Parroquia El Amparo, Municipio Tovar del Estado Mérida, cuyo tema se refiere a los
''CONOCIMIENTOS ANCESTRALES DEL USO DE PLANTAS MEDICINALES Y AROMÁTICAS EN EL MUNDO''.
Hierbabuena en Caño El Tigre, Zea. Edo. Mérida
Nadie sabe exactamente dónde se utilizaron plantas medicinales por primera vez. Seguramente la búsqueda de algún remedio fue algo que se dio en todas las culturas a la vez, fruto del deseo del ser humano de sanar, por cuestión mágico religiosa o de algún preparado que le proporcionara una mayor felicidad temporal. La mayoría de las veces, los descubrimientos fueron simplemente resultado de la búsqueda de nuevos alimentos.
Los antepasados tenían que comprobar si las nuevas especies eran comestibles, lo que les llevaba a descubrir en su propio cuerpo muchas de ellas, siendo evidentemente plantas comestibles, otras plantas venenosas y otras producían efectos un tanto diferentes, algunas aumentaban el sudor, les hacían defecar con mayor facilidad, les eliminaban el dolor de las articulaciones que hasta el momento les había producido mucho malestar, entre otras.
Otras veces fue simplemente el resultado de la casualidad. Por ejemplo, se cuenta que un soldado español descubrió por accidente que la Quinina, componente principal de la Chinchona, podría curar las fiebres intermitentes, parece que bebió de un charco donde había caído una rama de ese árbol y que al despertarse, se había curado la fiebre.
Fuera como fuese, el hombre comenzaba a comprender las propiedades medicinales de las plantas.
Pero ahora vamos a enfocarnos en esos escritos que dan fe de cuando se inician esos primeros conocimientos sobre las plantas medicinales.
Podemos mencionar que los primeros textos escritos y acotando que mucho antes del nacimiento de las escrituras estos se transmitían oralmente, aparece una tablilla de arcilla sobre el uso de plantas medicinales el cual tiene 4000 años de antigüedad en la cultura de los Sumerios, un antiguo pueblo que vivía al sur de los ríos Éufrates y Tigris, lo que equivale al actual Iraq.  
Otra de las poblaciones que utilizaban los principios activos de las plantas medicinales eran los Egipcios, y de una manera sistemática y controlada. La herencia dejada de todo este conocimiento está impresa en el interesante Papiro de Ebers, del año 1700 a.C. y donde se conocen más de 700 fórmulas en donde aparecen diferentes plantas.
Pero por lo antes expuesto, en sus inicios, con toda seguridad el uso de estas plantas es anterior en Asia, principalmente en China, donde se supone que la medicina herbolaria ya era utilizada en el año 5000 a.C. Un buen ejemplo es el libro de Pentsao, que recoge el estudio de más de 300 plantas.
Otra civilización antigua son los pueblos de la India en el uso de las plantas medicinales, incluido dentro del Ayurveda, y que ha dejado referencias escritas de unas 800 especies.
El Ayurveda, toda una forma de vida que implica tanto la medicina, como la religión, la filosofía o la ciencia en general, propone unos hábitos de vida saludables para conseguir una salud plena. Las plantas medicinales constituían un recurso importante, junto con la alimentación o los ejercicios.
Cabe señalar que los griegos y los romanos recogen la tradición de Mesopotamia y Egipto. Hacen uso de las plantas para curar las enfermedades y mantener un buen estado de salud.
Así por ejemplo, el físico griego Hipócrates (isla de Cos en Grecia -460-c.377a.C.), considerado el Padre de la Medicina, otorga extrema importancia a la medicina preventiva y, dentro de esta, las plantas juegan un papel muy importante, hasta el punto que se considera el autor del siguiente aforismo "Deja que la comida sea tu medicina y tu medicina tu comida".
El primer escrito de naturaleza científica en la época clásica es "Materia Medica", escrita por Dioscórides 40-90 d.C.), un trabajo en cinco extensos volúmenes. Este médico griego, natural de Anazarbus en Cilicia (un país que equivale a la actual Turquía), trabajaba con los romanos como botánico, lo que le permitió viajar mucho. Durante sus viajes, estudió las propiedades de más de 1000 plantas y de muchos principios químicos.
Es de saber que la obra de Dioscórides sirvió de referencia hasta el siglo XV. Se han hecho sobre ella muchas revisiones y traducciones. La revisión más importante en castellano es "Plantas Medicinales: El Dioscórides renovado del farmacéutico leridano Dr. Pio Font Queria. En ella revisa 682 especies, mencionando las opiniones de Dioscórides y sobre todo las revisiones que este médico había realizado junto a Pietro Andrés Mattioli y Andrea de Laguna. Cabe considerar, por otra parte, que durante la Edad Media, el estudio de las plantas medicinales estaba en mano de los monjes que en su monasterio plantaban y experimentaban sobre las especies descritas en los textos clásicos.
A finales del siglo VII y principios del siglo VIII tenemos el Capitulare de Villis Vel Curtis Emperii, un acta donde Carlomagno decreta una serie de normas que se deben cumplir con las marcas de su Imperio. Desde el punto de vista botánico, destaca el capítulo 70 en que aparece un listado de 94 plantas que deben cultivarse en los jardines de su imperio, principalmente para fines medicinales y comestibles.
Ahora bien, el aporte que han tenido las plantas medicinales, especialmente las del nuevo mundo, aparte de las de tradición europea, los colonizadores europeos a su llegada a América quedaron fascinados por los conocimientos que poseían los nativos del uso medicinal de las plantas. Es de hacer notar que esos conocimientos estaban en manos de los Chamanes, que eran los que tenían el poder de utilizar la magia y las plantas medicinales para curar enfermedades. Fueron muchas expediciones posteriores de botánicos y herboristas que buscaban en otros sacerdotes un mayor conocimiento de las propiedades curativas de las plantas.
Por último es conveniente anotar, que dado que es un legado universal como los ya mencionados, es imperiosa la conservación de dichas plantas. El conocimiento de las plantas medicinales se extiende a cualquier parte del mundo, donde el hombre tradicionalmente ha necesitado de estos seres para curar sus enfermedades. Así, mezcla de magia y religión, mezcla de necesidad y casualidad, de ensayo y error, el paso de las diferentes culturas ha creado todo un conocimiento de remedios vegetales que ha constituido la base de la medicina moderna.
Un patrimonio que no puede atribuirse a ninguna cultura en particular sino al ser humano en su globalidad y que nos corresponde a todos conocer y salvaguardar.
En los próximos artículos estaremos hablando de cómo las plantas medicinales y aromáticas pueden conectarse con una valedera motivación como atractivo turístico, permitiendo así el desplazamiento y el fortalecimiento del sector Turismo (Recreación, Esparcimiento, Salud) en el Estado Mérida, Venezuela.


                                             
                                               TSU Eris Eduardo Díaz Rodríguez
                                                  Investigador Programa de Estudios Abiertos
UPTM Bailadores Estado Merida